´SIETE´ EN LA SALA VERÓNICAS DE MURCIA

La memoria es el archivo más hermoso al que el ser humano tiene acceso, y en este trabajo es como el motor que genera esta obra. La memoria y la vida con las dificultades que rodean al ser humano en este momento tan duro y que, a veces, se confunden con momentos y onirias en estos SIETE trípticos en blanco y negro.

Pedro Cano

La exposición “Siete” está compuesta por siete trípticos La espera, Juego, Interior, Salto, Cargo, Bicicletas y Niños que conforman un total de 21 obras de 120 x 180 cm, además de dibujos y material diverso del estudio del artista. 

 

En agosto de 1991, un contingente e diez mil refugiados albaneses, desesperados, arribó al puerto italiano de Bari a bordo de la motonave Vlora. Pedro Cano, sobrecogido por las deplorables condiciones en las que llegaron a una tierra donde no se les esperaba en absoluto con los brazos abiertos, pintó unas escenas terribles en unos papeles, que todavía parecen temblar cuando los admiras entre tus manos, en los que se encuentra el germen de “Siete”. 

 

“Los trípticos de Pedro Cano están formados por una serie de partes que, como las teselas de un mosaico, llegan a componer una única y gran obra emocional y evocadora en la cual todas las piezas son igualmente indispensables para definir el sentido de la composición. 

 

El recorrido comienza con Interno, una arcana residencia hecha de paredes oscuras y transparentes veladas por cristales en los que se mueve una figura femenina carnal y concreta, aunque al mismo tiempo abstracta y misteriosa porque no se ve la expresión de la cara ni se puede saber el motivo de su presencia o el plan de sus intenciones. 

 

Misterio que envuelve muchas de las obras de “Siete”, en las cuales los protagonistas humanos quedan a menudo suspendidos en una atmósfera enigmática, casi gobernados por un destino ineluctable que determina su futura y desconocida suerte. 

 

Así es en Espera, el drama latente que envuelve a todas las figuras queda diluido por el modo abandonado de los personajes. En ellos se concretiza una expectativa que parece predestinada hacia un final incierto. 

 

También Salto, que ya en el tema contiene el resorte agresivo para la superación del obstáculo, se ha desarrollado con tonos ligeros y casi ralentizados. La verdad es múltiple, parece dar a entender el artista: existe el drama, pero existe al mismo tiempo el resultado positivo de superación de la dificultad.

 

Bellísimo Cargo, que narra la generosa caridad de la acogida, de la protección, de la integración, con los socorredores que, con serena determinación, transportan sus fardos humanos hacia el puesto seguro de una piedad misericordiosa. También aquí las posibles señales semánticas se multiplican y se contradicen: altruismo contra dolor, resolución contra abandono; pero nosotros advertimos que, a pesar de todo, los transportadores no serán detenidos y llegarán a un puerto seguro del que nadie podrá alejarles. 

 

Y, además, Trabajo, Juego, Bicicletas, los temas de la vida son explorados con la atención, sólo en apariencia, vaga del artista que, sin embargo, concentra vitalidad y energía latente en sus representaciones. 

 

En esta capacidad de generar mensajes complejos se basa la atmósfera poética de la obra de Pedro Cano, el cual, no obstante el realismo de las composiciones, no sólo describe sino sugiere, estimula, festeja, suministra significados intensos como ensamblajes. De este modo, las escenas se vuelven ricas de esas alusiones múltiples que son la sustancia de la obra de arte representando mundos diversificados y vivamente evocadores. 

 

El grandioso blanco y negro con la multitud de grises chiarosurati otorga al conjunto una áurea contemporáneamente solemne y magnífica.”

 

 

Pio Baldi

Director de la Accademia Pontificia dei Virtuosi al Pantheon

La inauguración

La exposición

Fotografías de Fundación Trinitario Casanova

JUEGO

Jugar es el más bello de los inventos humanos para relacionarse, aprender y crecer. Jugar en la playa con la arena, donde el tiempo se encoge o se dilata con una autonomía propia. Nadie ha pintado a los niños que juegan junto al mar como lo hizo Joaquín Sorolla. He observado, como un montón de arena puede ser el resultado de un pozo que se llenará de agua para crear otro pequeño mar o el inicio de un castillo con torres y murallas. El blanco y el negro me ayudaron a despegarme del extraordinario pintor valenciano.

 

TRABAJO

Me dijo un joven santón indio en la ciudad rosa de Jaipur, que para ser feliz tenía que seguir tres de sus consejos. El último fue trabajar hasta que tu cuerpo lo soporte. Aparentemente ciertos oficios no conllevan grandes esfuerzos físicos, pero es un gran desafío afrontar día tras día, con ilusión, el pedazo de mundo que tenemos delante y que intentamos remendar o dibujar con nuestras manos.

 

BICICLETAS

El cine es un compendio de muchas formas de hacer arte, además de ser la más democrática. No hay película que venga impuesta (como suele ocurrir con la música y sobre todo con las artes plásticas) si el pueblo no la siente. Vittorio De Sica junto con Rossellini y el primer Visconti fueron la génesis del llamado Neorrealismo italiano. Un auténtico desafío al cine comercial americano. De Sica emociono como pocos directores con una historia periférica donde la bicicleta era la protagonista. A la bicicleta y sobre todo a la rueda como parte esencial del desarrollo de la humanidad, he dedicado este tríptico.

 

INTERIOR

Introducirse por caso o intencionadamente en una casa deshabitada. Sentir los propios pasos e imaginarte que no son tuyos, que alguien deambula entre el corredor y las ventanas que dan  al patio central. Una mujer sale de una habitación. Está sola o al menos si está acompañada,  esa compañía forma parte de su vida. Empieza a amanecer. No podemos averiguar en qué estación del año se desarrolla este momento. Aunque haga frío ella esta desnuda, no le importa el contacto con el aire que la acaricia como la débil luz que entra a través de las hendiduras de las persianas que le protegen.

 

SALTO

Han vigilado el escenario que le rodea. Han observado las dimensiones de las distintas celosías que a modo de cortinas les separan del objetivo. Como en una cucaña peligrosa llegaron hasta arriba y desde allí esperan a dar el salto. Va a ser difícil, pero el riesgo se impone a la miseria dejada atrás.

 

ESPERA

Hay que esperar. Todavía no han podido llegar donde se dirigen aunque a veces el final del viaje no viene indicado en el billete, porque no llevan billete ni equipaje. Solo el deseo de vivir en un mundo mejor del que han dejado atrás. Vienen solos, dejaron sus afectos cercanos en espera de poderles tirar hacia ellos a través de una cuerda invisible que traen enredada en forma de teléfono móvil.  Hay que esperar.

 

 

CARGA

A veces nos lamentamos con la carga cotidiana que nos da la vida. Otras vidas cargan con fardos humanos que transportan a lugares supuestamente más seguros. Solidaridad y heroísmo que día a día se repiten en lugares que hasta hace poco eran escenarios de cotidianidad y equilibrio.

Pedro Cano interviene el coro bajo de la Sala Verónicas.

Fotografía de José Luis Montero