REFERENCIAS COLATERALES AL PAISAJE Y AL ORIGEN

“...Y de repente...la ilógica pero bellísima aparición de unas flores, de una majestuosa lámpara de cristal, de unos rostros humanos que, camuflados, contemplan la escena... o la de unas letras de la marca Coca-Cola, centrándonos en un instante definido y temporal actual, del que no sabemos, con certeza, su profunda intencionalidad. Y el culto lenguaje artístico del que hace gala Luis J. Fernández en estas obras reúne referencias alusivas que recorren, libre y acertadamente, gran parte de nuestros lenguajes artísticos más consagrados...”  

 

Mª Carmen Sánchez-Rojas Fenoll

Directora del museo 

El artista


Luis J. Fernández es un pintor autodidacta que escoge como lenguaje plástico el formalismo. Tras una etapa dominada por la representación de espacios simbólicos muy vinculados a la huerta y su entorno natal, evoluciona hacia el ámbito del paisaje urbano, a través de ciudades imposibles producidas a partir de edificios paradigmáticos de la civilización contemporánea. Sus edificios, forman parte de  un presente futurista que, en alguna ocasión, son vistos en el marco de otros emblemas del pasado. Edificios-templos que introducen una visión de anacronismo en la que conviven temporalidades diferentes, pero también espacialidades, pues en una misma superficie se dan “cita” -nunca mejor dicho- elementos que pertenecen a lugares diferentes.

 

En la actualidad, está inmerso en un nuevo proyecto pictórico denominado el “Génesis. Las obras de esta serie, absortas en superposiciones de planos y en veladuras infinitas, que administran una estética original, armoniosa y, a la vez, huidiza, pero proclive a encajarla en un visionario neobarroco, sobre las que nos permite su artífice, con fidelidad realista, observar vegetaciones reconocibles unidas a estructuras geométricas, a volúmenes prisioneros, a caracteres tipográficos, a profundidades oníricas ….

 

La obra de Luis J. Fernández, ha sido expuesta a lo largo de la geografía mundial. Ciudades como Madrid, Barcelona, Florencia, París, Dubái, Tokio, Kioto, Hiroshima o Shanghái,  han sido testigos de la evolución pictórica de este autor.

La exposición